domingo, 22 de noviembre de 2015

LA VERDADERA AFICION ---CRONICA DEL FESTIVAL DE LA TRADICION-- POR JAIME DE RIVERO

Raúl Aramburú heredero de una centenaria afición familiar
LA VERDADERA AFICION
CRONICA DEL FESTIVAL DE LA TRADICION 
21 DE NOVIEMBRE DE 2015

Escribe JAIME DE RIVERO

Ayer fui a la plaza de Acho a reencontrarme con la afición, con ese sentimiento inexplicable que llevamos dentro como una emoción profana e incurable. No fui a Acho como cronista, sino como aficionado. No fue necesario tomar apuntes para comentarles que José Ignacio Bullard sacó con solvencia todo lo que tenía el peligroso novillo, que José Alfredo Koechlin y Carlos Allende se aplicaron con esmero, que Raúl Aramburú Romero estuvo enorme con el capote y superior con la muleta; que el trasteo de Juan Roldan recibió el merecido premio o que Quique Sifuentes lució más afición que cualquiera, quien sea.  Y que dirigiendo la lidia de todos ellos, había en Emilio Serna un profesional de primera que desgraciadamente lidió un manso imposible o que más arriba, desde la barrera del cielo, estaba aplaudiendo un ejemplo de aficionado limeño y señorito torero, Don Alfredo Bullard Coello.

En Lima siempre hubo señoritos toreros, esos valientes aficionados que bajan del tendido para ponerse delante del toro y demostrar que también pueden emular el heroísmo taurino.
Homenaje a Alfredo Bullard Coello en presencia de su familia.
La categoría de Acho como la de cualquier otra institución no reposa en el nombre ni en la antigüedad, sino en la calidad de las personas que la integran. Y eso varia en el tiempo.  La afición de Acho siempre tuvo categoría porque en Lima los aficionados toreaban y los del tendido podían hablarles de igual a igual a los toreros. Y esto, los profesionales siempre lo respetan.

La tauromaquia es una afición muy desleal, se pueden acudir 50 años a una plaza y no saber lo que ocurre en el ruedo.  Su complejidad, la incertidumbre y la subjetividad que la acompañan son su encanto pero también un arma que la traiciona y la destruye. El mal aficionado destruye con sus juicios equivocados.

En los toros existen dos fiestas. La de los profesionales y la de los aficionados, que muchas veces no coinciden.  Varios conceptos que se manejan en los tendidos y con los que se juzga a los toreros, ni siquiera existen en la fiesta de los profesionales, ni en las faenas de campo, ni en las tientas ni en ese mundo auténtico al lado del toro bravo. Vaya usted a decirle a un torero del pico de la muleta y otras cosas. Se reirán de uno sin decírselo.  

Hoy en día que la tecnología permite que cualquier ignorante con un teclado alardee de sabio o critico taurino, con apabullante autoridad y hasta club de seguidores, la fiesta de los toros peruana necesita más aficionados prácticos. Más personas que dejen los tendidos para ponerse delante, que bajen al ruedo a lidiar animales y puedan comprender lo que ocurre ahí donde el impera el miedo y el peligro, y poder reducir la brecha que existe entre la fiesta real y la de la ficción. En la conferencia organizada por la peña El Puntillazo, el ganadero de Pablo Romero dijo que el problema de la tauromaquia era que no había sido escrita por los profesionales, sino por personas que no tenían cabal conocimiento de ella.  Cuanta razón tiene y cuanto daño se ha causado al seguir a esos críticos.

Se necesitan mas aficionados prácticos para construir. Para seguir el legado del Tentadero de la Legua, aquella noble cofradía de aficionados prácticos fundada en 1937 que forjó un autentico movimiento cultural que recuperó la fiesta de los toros en Lima.  En esa Hermandad nació la mas grande rejoneadora, Conchita Cintron, ganaderías emblemáticas como Huando, Yéncala o sus derivadas, cronistas trascendentes como Enrique y Raúl Aramburu Raygada o empresarios como Fernando Graña, permitiendo la remodelación de Acho y la creación de la Feria del Señor de los Milagros. Pero sobre todo, dejaron un legado de tradición que se debe preservar y, ahora, defender ante la intolerancia y la estupidez.  La propia y la ajena.

Pero para ello, hay que ser primero buenos aficionados y poder hablar en el mismo idioma.

A todos los que torearon ayer, a la Asociación de Toreros Aficionados, a los que hicieron posible el Festival de la Tradición y a la afición verdadera que estuvo presente en Acho, mi más profundo agradecimiento. Todos los que fuimos, sentimos mas viva que nunca nuestra querida afición.
Enrique Sifuentes recibiendo al que cerró plaza

6 comentarios:

  1. Que linda, y precisa, crónica de un aficionado de peso como lo es Jaime, enhorabuena.

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  2. lo mejor que he leído en mucho tiempo... Ole por los señoritos toreros

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  3. Celebro tu articulo, de lo mejor que se lee en Lima, como siempre. Bien dichas las cosas, hoy por hoy hay una sarta de perfectos ignorantes hablando estupideces todos los dias deformando a los que no saben, que dan pena, uno se jacta de ir 60 años a Acho y realmente es una chufla de raza mayor, incapaz de entender lo que ocurre en el ruedo. Otro se ha paseado con toreros de arriba abajo y ni siquiera es capaz de darse cuenta que toreo vulgaron tiene al frente. Uno por ahi solo cita libros de hace 80 años. En fin, la afición un desastre y como bien dices estan envalentonados por un teclado, pero de esto no tienen ni idea.

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  4. Buen artículo Jaime, pero el aficionado que realmente quiere entender la fiesta de los profesionales la tiene bien complicada porque no sabe a quien seguir, o a quien creerle. La mayoría de cosas que uno puede leer vienen de la otra fiesta. Y sobre el segundo punto, completamente de acuerdo, hay que bajar al ruedo para saber de qué trata todo esto, pero no veo cómo tener más aficionados prácticos si los tentaderos son prácticamente inaccesibles y cuando se puede ir está copado por los amigos de la casa.

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  5. Con esto del internet pasa algo curioso. El responsable ahora es el usuario, él decide a quien leer, seguir, buscar. Para eso debe hacer una selección de quienes conocen del tema y quienes no, quienes mienten (que hay muchos) y quiene no, quien responde a intereses y quien no. Hoy hay una avalancha de opiniones, todos quieren ser críticos taurinos, pero realmente hay muy poca calidad y conocimientos. Tan es así que uno se dedico a cortar camino plagiando con concha y pana, hasta que fue detectado y puesto en evidencia.

    El problema es que el viralismo del facebook hace que estas opiniones de baja calidad que en un escenario tradicional ni siquiera saldrían a la luz, puedan hoy circular libremente y la gente que no sabe mucho termina creyendo eso. En el Peru hay buenos críticos y gente honrada, pero a la par hay una campaña de desprestigio de que todo es una trafa y todo esta arreglado,,,, sin ninguna prueba, sólo el dicho de unos 3 o 4 chuflas, algunos chifladitos y otras personas pero cuando uno los lee se da cuenta que tienen conocimiento rudimentarios.

    Pero el tiempo va colocando las cosas en su lugar, este año con todas las mentiras que dolosamente inventaron entre julio y octubre para tratar de que se cambie de empresario, quedaron en evidencia quien es quien.

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  6. Felicitaciones que gran articulo este, pónganse delante para que aprendan y no hablen idioteces. Don Yo.

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