domingo, 18 de noviembre de 2018

AGENCIA EFE --PADILLA ABRE LA PUERTA GRANDE EN SU DESPEDIDA DE ACHO

Padilla abre la puerta grande en su despedida de Acho
Gran faena de Antonio Ferrera malograda con la espada. El Fandi cortó una oreja
AGENCIA EFE
Por Jaime de Rivero
Domingo 18 de noviembre de 2018

Juan José Padilla se despidió de Lima saliendo a hombros de la plaza de Acho y con el cariño de todos los aficionados, que de ese modo reconocieron unas de las trayectorias taurinas mas dramáticas y memorables de la historia del toreo.

El que abrió plaza, un toro noble y con raza de Daniel Ruiz, cantó pronto la calidad de sus embestidas. Tras una buena vara que avivó al astado, Padilla quitó por chicuelinas y tomó los palos, clavando un primer par al cuarteo, un segundo de dentro a fuera y un tercero al violín, recibiendo fuertes ovaciones. Arrancó el jerezano junto a tablas con muletazos de rodillas, conectando mucho con el público. La faena fue por el pitón derecho a un toro que repetía, con algunos desarmes y enganchones que deslucieron el trasteo. El toro tenía un gran pitón izquierdo que no fue aprovechado por Padilla, que lo dejó a su aire sin aprovechar la tela que tenía delante.  Tras las manoletinas finales y una estocada contraria, paseó una oreja.

Padilla obtuvo un nuevo trofeo del cuarto con el hierro de Olga Jiménez, un manso que salía suelto de las suertes desde los primeros capotazos. Acusó esa condición en varas, banderillas y muleta. La labor del jerezano fue una lucha constante por retener las acometidas en su muleta. Logró sujetar al animal por el lado derecho, con la muleta abajo, concretando tandas vibrantes que llegaron a los tendidos. El de Jiménez terminó en tablas y Padilla lo pasaportó de una estocada desprendida. Una oreja excesiva de un público entregado al torero

Antonio Ferrera brindó una gran faena al quinto. Falló con el acero y perdió las dos orejas. Un pinchazo, una media y dos descabellos dejaron todo en una sonora vuelta al ruedo.  El de Daniel Ruiz era un manso encastado, remiso en los primeros tercios, al que Ferrera logró meter en la muleta dándole las distancias precisas. Lo toreó con temple, mando y firmeza haciendo que el manso se entregue y saque el fondo de bravura. Complementó el toreo fundamental, con capeínas, circulares y otros adornos, todos hechos con gusto y clase. Gran faena por la buena lidia. Mención especial merece el tercio de banderillas, en que a invitación de Ferrera, los tres alternantes brindaron lo mejor de su repertorio, recibiendo una fuertísima ovación en los medios.

El segundo de Sánchez Arjona nunca ayudó al lucimiento. De salida embestía sin entrega, defendiéndose y con la cara alta. Lo castigaron en varas para que cambie, pero salió del caballo aplomado. Con la muleta, Ferrera intentó meterlo en muleta, pero el animal no repetía. Mató de una buena estocada en el sitio.

El Fandi cortó una oreja del complicado tercero de Daniel Ruiz, al que fue haciendo durante la lidia.  En quites destacó por chicuelinas rematadas con una serpentina. Brilló en tercio de banderillas, sobre todo en los pares al violín y a la moviola.  Con ofició trasteó por ambos pitones a un toro que se ceñía desde los primeros capotazos, corrigiendo ese defecto.  Con paciencia, armó series de muletazos de uno en uno a un animal que siempre le faltó entrega. Un pinchazo y una gran estocada que no necesitó puntilla, le permitieron cortar una oreja.

El sexto de García Jiménez era un manso, soso y bobalicón que de salida desparramaba la vista. No tuvo entrega ni emoción. Lo intentó El Fandi, que porfió por ambos pitones, sobre todo por el lado derecho, tratando de hacer ir a más a un astado que nunca se dejó. Acabó con una estocada trasera y un golpe de descabello.

Con ¾ de entrada se celebró la tercera corrida de la Feria del Señor de los Milagros. Toros de Daniel Ruiz (1º, 3º y 5º), Sánchez Arjona (2º y 6º) y Olga Jiménez (4º). Bien presentados y de variado juego, destacando los de Daniel Ruiz.  Juan José Padilla, oreja en ambos; Antonio Ferrera, silencio y vuelta al ruedo; y El Fandi, oreja y silencio. Padilla fue obligado a saludar desde los medios tras el paseíllo

jueves, 15 de noviembre de 2018

Revista CARETAS: "EL JUEZ PERDONAVIDAS" Crónica 2º Corrida ACHO 2018

Juez de Plaza Fernando Lozyza. y su indulto que perjudicó a todos; matador, alternantes y publico. 
EL JUEZ PERDONAVIDAS
Alvaro Lorenzo triunfa en su debut en Acho con indulto muy protestado, en la segunda corrida de abono con toros de El Olivar
  
Revista CARETAS
Escribe Jaime de Rivero

Hay quienes no comprenden que en Lima, preservar la solera de una plaza como la mas que bicentenaria Acho, es una parte importante del espectáculo taurino. Atañe directamente a la pasión y dignidad del buen aficionado, aquel que cada año se abona incondicionalmente sosteniendo su feria. Un indulto indebido impuesto por el inefable juez de plaza, Fernando Loayza, como el del domingo pasado, no sólo perjudica una tarde de toros, también agrede, daña y aleja a ese buen aficionado. Con decisiones absurdas como esa, todos pierden, incluyendo la empresa. Urge tener una autoridad que esté a la altura de Acho.

La corrida de El Olivar me gustó, a pesar del juego variado de los toros. Hubo dos muy encastados, el 2º, indultado, y el 5º, que a mi juicio es mejor candidato al Escapulario de Plata por su bravura, codicia y transmisión, que corroboran  y premian la buena labor del ganadero Aníbal Vázquez, quien ya había anotado otro triunfo la semana anterior con sus pupilos de La Viña.   

El español Álvaro Lorenzo supo aprovechar la nobleza y bravura del segundo de la tarde, con el que confirmó alternativa, de nombre Lanudo que embistió con clase y repetición. En los primeros tercios desparramó la vista, pero a partir del segundo empezó a ir a más, siempre con fijeza, galope y humillación. Lorenzo lo sometió con mando por ambos pitones aprovechando la codiciosa embestida del astado. Faena importante que terminó opacada por un indulto a un toro que, siendo estrictos, no se empleó debidamente en varas y terminó cerca a tablas. Ante la sonora protesta, el diestro dejó los trofeos en la barrera -dos orejas simbólicas- antes de dar la vuelta al ruedo.
Protesta y pòlemica. El indulto condiciono el resto de la tarde
 en perjuicio de los alternantes.
No le dio opción el sexto, que en la muleta topó más que embistió, quedándose corto y aplomado.

Tuvo el peor lote Emilio de Justo, pero dejo buena impresión por su oficio y buenas maneras. Con el primero, que confirmó alternativa, no tuvo claridad porque el astado arrollaba. Tocándolo con seguridad y firmeza en cada muletazo, corrigió al toro que se ceñía por el derecho. Por el izquierdo fue similar, sin dar mayor juego. Varios descabellos dejaron en silencio su labor.

De Justo también fue silenciado ante el cuarto de la tarde, un toro sin mucho dentro que perdió facultades durante la lidia hasta aplomarse en la muleta.

Alfonso de Lima reapareció en Acho con el tercero, justo de fuerzas, corto y gazapón, al que despachó de una estocada, caída y trasera. 

El quinto fue un tio imponente de 593 kg, aplaudido en el arrastre. Se le dejó crudo en varas, quizás por temor a que se cayera por tantos kilos que llevaba. El burel, muy encastado, desarrolló mucho poder en el tercio final. El peruano lo recibió con derechazos de rodillas en una gran serie que encendió a los tendidos rápidamente. Las mejores tandas fueron por el pitón derecho que fue el más potable de este toro, que dejaba lo suyo en cada arremetida, transmitiendo a los tendidos.  El animal fijo, pronto y repetidor demandaba una muleta más poderosa para extraer todo lo que llevaba adentro y que era mucho. Alfonso de Lima lo mató de media caída y dio una vuelta al ruedo.

domingo, 11 de noviembre de 2018

EFE-- ALVARO LORENZO ABRE LA PUERTA GRANDE DE ACHO TRAS DESLUCIDO INDULTO


ALVARO LORENZO ABRE LA PUERTA GRANDE DE ACHO TRAS DESLUCIDO INDULTO
Un buen encierro de la ganadería de El Olivar  

Jaime de Rivero (Agencia EFE)

La Segunda corrida de toros de la Feria de Señor de los Milagros ha tenido como único triunfador a Álvaro Lorenzo, tras indultar a un astado de El Olivar, corrido en segundo lugar. Emilio de Justo y Alfonso de Lima no pudieron cortar trofeos del buen encierro enviado por el ganadero peruano Aníbal Vásquez.

Álvaro Lorenzo indultó al segundo de la tarde, el toro de su confirmación de alternativa en Lima, de nombre Lanudo de El Olivar que embistió con calidad, nobleza y repetición por ambos pitones. En los primeros tercios desparramó la vista, pero a partir del segundo empezó a ir a más y a embestir con fijeza, galope y humillación. Lorenzo lo sometió por los dos pitones aprovechando la codicia y repetición del astado. Faena importante a un toro importante que se degradó con un indulto forzado que no correspondía a este ejemplar, que si bien fue bravo y encastado, no se empleó en varas y terminó cerca a tablas. Ante la sonora protesta, el coleta español dejó los trofeos en la barrera -dos orejas simbólicas- antes de dar la vuelta al ruedo.  Otra pésima decisión del juez de plaza, que con su desatino empañó un triunfo que debió ser impecable.

No le dio apenas opción el sexto, que en la muleta topó más que embistió y fue quedándose cada vez más corto hasta aplomarse. Faltó entrega al de El Olivar, al que Lorenzo despachó de un pinchazo.

Pronto y obediente en los capotes, fue el primero de la tarde para Emilio de Justo, que confirmó alternativa. Tras una vara corta, fue quitado a la verónica por el matador. En la muleta el de El Olivar se ceñía por el pitón derecho pero sin malas ideas. Corrigió el defecto tocándolo con seguridad y firmeza en cada muletazo. Por el izquierdo fue similar, sin dar juego. El toro fue perdiendo recorrido y emoción, impidiendo que el trasteo llegue a más. Varios descabellos dejaron en silencio su labor.

De Justo también fue silenciado ante el cuarto de la tarde, un toro justo de fuerzas que fue perdiendo facultades durante la lidia.  Aplomado en la muleta, se defendió en sus embestidas complicando la labor del espada. Mató de estocada caída.

Alfonso de Lima reapareció en Acho con el tercero, que fue ovacionado de salida por su trapio. En el primer tercio el astado embistió con nobleza, tomando una vara corta. El peruano brindó al público antes de doblarse por abajo con el de El Olivar, y continuar por el pitón derecho. El toro perdió gas, quedándose corto y gazapón. Lo despachó de una estocada, caída y trasera.

El quinto fue un toro imponente de 593 kg, aplaudido en el arrastre, al que Alfonso de Lima dejó crudo en varas y que desarrolló mucho poder en el tercio final. De muleta, el peruano lo recibió de rodillas en una gran serie que encendió a los tendidos rápidamente. Las tandas se sucedieron por el pitón derecho que fue el más potable de este toro, que dejaba lo suyo en cada embestida.  El animal fijo, pronto y repetidor demandaba una muleta más poderosa para extraer todo lo que tenía. Alfonso de Lima lo mató de media caída y dio una vuelta al ruedo.

Lima (Perú), Domingo 11 de noviembre de 2018. Feria del Señor de los Milagros. Con media plaza, se han lidiado 6 Toros de El Olivar, bien presentados, nobles con movilidad, distinto comportamiento destacando por su bravura el 2°, Lanudo N° 240 con 534 Kg., indultado por Álvaro Lorenzo y el quinto lidiado por Alfonso de Lima.  Emilio de Justo, que confirmaba alternativa, silencio en ambos; Alfonso de Lima, silencio y vuelta al ruedo; y Álvaro Lorenzo, que confirmaba alternativa, dos orejas simbólicas tras indulto y silencio. 

jueves, 8 de noviembre de 2018

Revista CARETAS --POLÉMICA A LA ORDEN

Foto Matias (Aplausos) 

POLEMICA A LA ORDEN
Revista CARETAS  8 / 11 / 2018
Escribe JAIME DE RIVERO

Juan Carlos Cubas salió a hombros y Román cortó una oreja en la primera corrida de Feria.

Escribe Jaime de Rivero

Pocos espectáculos son tan subjetivos y divergentes como los toros. Y es que las infinitas variables que encierra el complicado arte de torear determina esa condición. Sin la diferencia de opiniones y su acalorada defensa, este espectáculo perdería parte de su magia e identidad. Pero vayamos a lo objetivo. El encierro de La Viña cumplió en presencia y juego. Distintas hechuras y pelajes, pero tuvieron como nota común obediencia, fijeza y nobleza. Lo que los ganaderos llaman casta buena. Los seis se emplearon en los trastos, y dos acusaron sosería y falta de transmisión. Le faltó un punto de fuerza al encierro pero cierto es que cada diestro tuvo, al menos, un ejemplar para imponerse.  

Cubas sumó dos orejas y abrió la puerta grande entre protestas. Veamos. La oreja del primero fue justa. Hizo al toro. El peruano acertó al hacer embestir a un toro tardo y sin transmisión, siempre poniéndole la muleta en la cara para tirar de él. Obligándolo, armó series que encendieron la música y fueron vitoreadas por los tendidos. Mató rápido de una media estocada lagartijera –que no es demérito- y ese público que lo vitoreó pidió el trofeo.  Su segundo toro rompió a embestir en la muleta, yendo a más. Cubas logró series por ambos pitones, haciendo sonar la música. Pero su trasteo supo a poco por no aprovechar mejor las condiciones del morlaco. Una oreja excesiva, tras media estocada en el sitio, dio pase a la protesta de un sector contra el cuestionado juez y la generosidad de un público demasiado complaciente que no es el que siempre pobló los tendidos de Acho.

Diego Silveti tuvo una floja actuación, sin aprovechar el lote más propicio. El que abrió plaza repetía con nobleza, con un buen pitón derecho. Toreó siempre dejándole la muleta para hacerlo repetir. Por el izquierdo no fue tan claro. Dejó un bajonazo que anuló su labor.  Al quinto lo  toreó con limpieza y estética, pero en línea recta sin obligarlo. Esa falta de profundidad le impidió conectar con los tendidos y su labor fue silenciada.  

Román pasó de puntitas por Acho. Se equivocó rotundamente en gestos y desplantes que no corresponden a la solera de Acho. El primero -con el que también confirmó alternativa-, de muy buena lámina y mayor clase del encierro, se vino abajo por su escasa fuerza y poco pudo hacer. Con el sexto, aprovechó la nobleza y repetición del viñense para torearlo por el derecho, aunque el izquierdo fue superior por el mayor recorrido. Ligó series por ambos pitones, conectando con los tendidos, pero sin redondear a mayor. Una estocada arriba, le permitió cortar una oreja, que también tuvo algunos disconformes.


domingo, 4 de noviembre de 2018

PUERTA GRANDE PARA JUAN CARLOS CUBAS 1° CORRIDA DE ACHO Escribe JAIME DE RIVERO


AGENCIA EFE - PUERTA GRANDE PARA JUAN CARLOS CUBAS EN LA PRIMERA CORRIDA DE ACHO
Jaime de Rivero

(Lima) El matador peruano Juan Carlos Cubas fue el triunfador de la primera corrida de la Feria del Señor de los Milagros en la plaza de toros de Acho, al cortar una oreja a cada astado de su lote, alternando con Diego Silveti y Román quién también cortó un trofeo al sexto de la tarde.

Juan Carlos Cubas cortó una oreja del segundo, un toro tardo, incierto y sin transmisión que no permitió lucimiento en los primeros tercios.  El peruano anduvo bien con él. Le encontró las distancias y el sitio al animal, especialmente por el pitón derecho. Echándole la muleta al hocicó tiró de astado para armar series de muletazos, lidiándolo con más emoción que lucimiento, pero llegando al público. Alargó la faena innecesariamente. Mató de media lagartijera, certera y fulminante, y paseó el primer trofeo de la tarde.

Con el cuarto colorado, incierto y cruzado de salida, Cubas no se acopló de salida. El toro, distraído y huidizo, rompió a embestir en la muleta tras el toreo andando con la muleta baja del peruano, que así logró fijarlo en la muleta. El toro fue a más y Cubas instrumentó series por ambos lados, haciendo sonar la música y coreándose los muletazos, pero sin aprovecharlo del todo. Concluyó con manoletinas y dejó otra media estocada, efectiva y en buen sitio. Cortó una oreja que fue protestada por un sector del público

Diego Silveti confirmó la alternativa de matador de toros, con el que abrió plaza, un toro colorado repetidor que tuvo un buen pitón derecho. Le faltó algo de fuerza en la muleta, pero derrochó nobleza. Tras las dos primeras series diestras, de buena factura, sonó la música. Toreó siempre dejándole la muleta en la cara para hacerlo repetir. Por el izquierdo no fue tan claro en su acometida y no pudo redondear. El mexicano concluyó con bernadinas ceñidas y un bajonazo que anuló toda su labor. Fue silenciado.

Feo de tipo el quinto, humilló, pero blandeó en exceso. Lo más destacado del primer tercio fue el lucido quite de Silveti con el capote a la espalda, emulando a Roca Rey. De muleta, lo toreó con limpieza y estética, pero sin obligarlo ni someterlo. Siempre en línea recta. Justamente, esa falta de profundidad de su trasteo le impidió conectar con los tendidos. Mató de una buena estocada, pero el toro tardó en doblar. Hubo silencio para ambas partes.

Al tercero de La Viña, con el que confirmó la alternativa, Román lo recibió con faroles de rodillas, para luego llevarlo al caballo en donde recibió una buena vara. El toro hizo albergar esperanzas, pues acudió pronto, repitiendo con clase y suavidad en los primeros compases de la lidia. En la muleta perdió fuerza y recorrido, condicionando su lidia que fue a media altura. Intentó de rodillas a un toro soso y sin transmisión que no estaba para esos lucimientos. Mató de dos pinchazos y estocada. Hubo pitos al toro y silencio para el valenciano.

Incierto e informal en los capotes, el sexto ganó fijeza y repetición en la muleta. Román, que había brindado al público, aprovechó la nobleza y repetición del de La Viña para torearlo por pitón derecho, aunque el izquierdo fue superior por el mayor recorrido que tenía. Ligó las series por los ambos pitones, con el toro repitiendo y conectando el trasteo con los tendidos, pero sin redondear a mayor ante las posibilidades que le ofrecía su adversario. Concluyó el valenciano con molinetes y circulares. Con una estocada arriba, aseguró una oreja. El público con su protesta impidió el intento de vuelta al ruedo de un toro que no lo merecía.

Lima (Perú), Feria del Señor de los Milagros. 6 toros de La Viña, desiguales de tipo, de buena presentación, todos con juego y nobleza. Juan Carlos Cubas, oreja y oreja con algunas protestas; Diego Silveti, silencio en su lote; y Román, silencio y oreja. Entrada: Media plaza. Silveti confirmó con Embrujo, nº 76, colorado chorreado y de 530 kilos de peso, lidiado en primer lugar; y Román confirmó con Forjador, nº 28, de 498 kilos de peso y de pelo colorado encendido, lidiado en tercer lugar.

domingo, 28 de octubre de 2018

EFE-- VUELTA AL RUEDO DE ARTURO GILIO EN NOVILLADA EN ACHO

La plaza de Acho reabrió sus puertas para la Feria del Señor de los Milagros
Arturo Gilio da la vuelta al ruedo en Lima
Agencia EFE
Corresponsal Jaime de Rivero
(Lima Perú)

La novillada inaugural de la 73° edición de la Feria del Señor de los Milagros ha seguido el derrotero señalado por el deslucido encierro de la ganadería peruana Checayani. Los novillos estuvieron bien presentados, pero mansos y descastados. Acusaron dificultades por inciertos, reservones y desclasados. 

David Bolsico se fue inédito. Poco pudo hacer con el primero que cortaba el viaje al entrar en jurisdicción haciendo imposible la lidia. El novillo repitió en la muleta lo que hizo de salida con los capotes.  Tampoco tuvo opciones con el cuarto, tardo y gazapón, que se rajó pronto.

El peruano Álvaro Passalaqua mostró condiciones y voluntad pero también su falta de recorrido. No se acopló con el segundo de la tarde, incierto y probón, que embestía con más claridad por el pitón izquierdo. A ello se avocó, logrando algunos muletazos aislados. Con el quinto que repetía con nobleza -el mejor del encierro-, logró algunos derechazos sin poder redondear faena a un animal que se dejaba y que tenía un buen pitón derecho.  

El mexicano Arturo Gilio fue el más solvente de la terna. Así estuvo con el tercero que tenía mayor movilidad. Destacó con algunos muletazos por el derecho que era de lo poco que ofrecía el astado. Mató de una estocada bien ejecutada que le permitió dar la vuelta al ruedo. El sexto tampoco dio el juego esperado. Lo intentó pero sin mayor resultado.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Revista Caretas ROCA REY: EL NUMERO UNO Escribe JAIME DE RIVERO


Torero para la historia. Roca Rey es la renovación que necesitaba la fiesta en el s.XXI.
La primera figura del toreo que da el Perú en cinco siglos de corridas de toros.

EL NÚMERO UNO
Andrés Roca Rey es líder absoluto de la temporada taurina y principal atractivo de las plazas españolas.

Escribe Jaime de Rivero

Ocurrió lo esperado. Roca Rey ya es la principal figura del toreo. El diestro nacional se ha ubicado como el máximo atractivo de la temporada española, con triunfos arrolladores en donde se presente.  Es quien llenas las plazas y de los que más cobra; marcha primero en el escalafón con 48 festejos de toros, 79 orejas cortadas y 2 rabos.  Por todo lo hecho, puedo afirmar que  hoy en día, Roca Rey es el peruano más exitoso en el mundo, pues no hay otro que alcance cotas tan altas como las que él ha logrado en el toreo, con el aditivo singular de jugarse la vida cada tarde.

Roca Rey representa la renovación de la fiesta brava en el siglo XXI. Su verdad, su juventud y su carisma despiertan el interés del público de a pie, atrayendo a mucha gente joven a las plazas en donde se presenta.  Y es que el torero del barrio de San Antonio ya trasciende el planeta de los toros. Su nombre es noticia en los medios, aparece en portadas de revistas y se relaciona con la realeza española. Incluso ya hay quienes lo vinculan con Victoria Federica de Marichalar y Borbón, hija de la infanta Elena, con quien comparte una amistad de varios años y por eso es frecuente verla en las plazas en las que actúa.

La clave de su éxito es la entrega. Roca Rey no se guarda nada y persevera hasta el final. Triunfa con los toros buenos y le saca provecho a los malos. Su tauromaquia se cimenta en un valor sobrehumano, que le permite adentrarse en los peligrosos terrenos del toro para someterlo con su poder y magisterio.  Ese valor inagotable es el sustrato sobre el que reposa, y se expresa, su profundo conocimiento del toro y los terrenos, pero sobre todo, su lucidez para resolver las complicaciones que se presentan. Dos cualidades extraordinarias propias de un gran maestro del toreo, que es su destino original.

Roca Rey ha golpeado fuerte en la parte final de la temporada, apretando durísimo a sus alternantes, sea quien fuere, sobre todo a los toreros que mas suman en las estadísticas.  Es -junto con Diego Urdiales- el triunfador de la reputada Feria de Bilbao, en la que destacó imponiéndose a la deslucida por inválida corrida de Núñez del Cuvillo y, sobre todo, cortando dos orejas de mucho peso con una soberbia faena a un manso de Victoriano del Río, que fue reconocida como la mejor del ciclo bilbaíno. Hace pocos días repitió sus hazañas en San Sebastián de los Reyes, Ronda, Palencia y Valladolid.  

Han sido otros dos prodigios, Enrique Ponce y El Juli quienes durante las últimas semanas, han intentado detener la ofensiva arrasadora del limeño.  Ambos maestros, junto a Morante de la Puebla, forman una trilogía memorable que de manera insólita, se mantiene en la cima por más de veinte años, desplazando en importancia y liderazgo a la generación siguiente de los Perera, Talavante y Manzanares. Así, no sólo es cuestión de azar que Ponce y El Juli hayan asumido la responsabilidad en la nueva disputa.

Precisamente, en Acho se vivirá un episodio más de esta arremetida rocarrerista. El cartel más importante de la temporada: Enrique Ponce, El Juli y Roca Rey con toros españoles de Sanchez Arjona, cerrará la feria limeña en la quinta corrida de abono, el domingo 2 de diciembre.


Tres corridas españolas están en Lima desde el 2017, se espera que superen
la presentación de las lidiadas en la feria morada del año pasado.

Los toros españoles de la Feria:

Uno de los atractivos principales de la feria, es la lidia de toros españoles de las reconocidas ganaderías Daniel Ruiz, Sánchez Arjona, el Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto.  

Tres encierros españoles pastan desde el año pasado, en Campo Nuevo, finca situada al norte de Lima propiedad del ganadero Rafael Puga Castro. Los astados se encuentran bajo el cuidado permanente del Dr. Luis Herencia Delgado, reputado veterinario local.  

Conforme a las fotos que se difunden, los astados españoles se encuentran perfectamente aclimatados y deberán llegar a la feria en óptimas condiciones de presentación y con un peso por encima de 520 kilos.