jueves, 7 de diciembre de 2017

CARETAS "OTRA VEZ ANDRES" Escribe JAIME DE RIVERO


"OTRA VEZ ANDRES"
Roca Rey cortó tres orejas, José María Manzanares reapareció en Acho con su maestría y cortó oreja al igual que Rafael Serna, que confirmó alternativa.

Escribe JAIME DE RIVERO

En una feria en la que ha estado ausente el toro con trapío, han sido los toreros con su entrega, los que han puesto la emoción de la fiesta. Por primera vez en la historia han sido dos peruanos los que han competido por el Escapulario, superando nítidamente a sus pares españoles. Motivo suficiente de orgullo y satisfacción.

El domingo pasado, Andrés Roca Rey dio otro batacazo en Acho, cortando tres orejas a una corrida mal presentada, floja y mansurrona de Hmnos García Jimenez remendada con dos ejemplares de La Ventana del Puerto.

Roca Rey salió hecho un jabato con el tercero, bravo con clase y transmisión, al que aprovechó desde el inicio, tanto a porta gayola como a la verónica y en el quite por gaoneras, todo hecho en los medios con gusto y quietud. El inicio de faena fue colosal y arrancó al público de sus asientos con sus derechazos y cambiados de rodillas. En el toreo fundamental sobresalieron los naturales engrandecidos por la clase y recorrido de su adversario, que también se vencía y había que llevar toreado. El toro acusó tanta exigencia y la faena bajó en intensidad.  Estocada algo trasera de rápido efecto y le concedieron dos orejas pedidas insistentemente por los tendidos.


El quinto, noble pero reservón, no se dejó de salida. Con la muleta Roca Rey puso la entrega que el toro nunca tuvo. De a pocos, ligó pases echándole la muleta al hocico que fue la clave para hacerlo repetir. Primó lo accesorio sobre lo fundamental, incluido el arrimón final que exaltó al público, que en Acho es fervorosamente rocarrerista. Pinchazo y una gran estocada, la mejor de la feria, y se le dio una oreja.   

Si el año pasado Acho se deleitó con el Manzanares artista, esta vez lo apreció en su faceta lidiadora. Superó con mando y torería al lote menos propicio. La faena al segundo, fue de bien lidiar porque el sobrero de El Olivar era incierto y desclasado, pero con movilidad y transmisión. Desde su toreo a la verónica hasta la estocada fulminante, hizo todo con gusto y oficio.  En la pañosa el astado no daba dos embestidas iguales y buscaba tablas, a lo que Manzanares respondía con paciencia para esperarlo y poderío para retenerlo, siempre llevándolo sometido en series de tres muletazos y el de pecho que era lo que admitía el animal. Faena de maestro para buenos aficionados que no tuvo nada de más, ni un exceso ni siquiera un adorno. Todo hecho utilitariamente hasta la estocada recibiendo contraria, de efectos inmediatos que le merecieron una oreja, la única que ofrecía aquel toro.

Con el cuarto, tardo y mirón, batalló siempre y por encima de lo que el burel ofrecía. Logró extraerle algunos pases de buena factura pero sin concretar faena por la debilidad del astado.

El español Rafael Serna se presentó en Acho y estuvo solvente con sus adversarios. Al primero le faltó fuerza y movilidad para romper y al segundo, tardo y reservón, le cortó una oreja a base de empeño. Logró algunas series sin redondear faena a un toro que no se entregó. A pesar de la estocada desprendida, recibió una oreja protestada por un sector.

LOS ESCAPULARIOS
El Escapulario se definió entre dos faenas que podían ser premiadas, pero de distinto corte y gusto.  La de Joaquín Galdós al 6° de Daniel Ruiz en la primera de abono, y la de Roca Rey al 4° en la corrida de cierre. Finalmente, un jurado integrado mayoritariamente por regidores y personas nombradas por alcalde del Rimac, declaró triunfador a Roca Rey, quien es el primero en ganar el Escapulario de Oro tres veces consecutivas, y declaró desierto el Escapulario de Plata.  

Dejando de lado el resultado, debemos insistir en la necesidad de reestructurar el Jurado. El prestigio de un premio -y lo dijimos el año pasado en esta página- reside en la calidad  y conocimientos de las personas que lo otorgan. Urge que el Jurado deje de estar controlado por el Alcalde y sus regidores, y la responsabilidad pase a quienes mas saben de toros.

1 comentario:

  1. Siempre leo tus crónicas porque son diferentes y precisas sobre lo que realmente ocurre en la plaza, la forma como describes como toreó Manzanares es lo máximo, todo un deleite leerte en Caretas.
    Saludos,
    Carla D.

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