martes, 13 de octubre de 2026

APLAUSOS -- DE MANOLETE A ROCA REY: OCHO DÉCADAS DE LA FERIA DEL SR. DE LOS MILAGROS Escribe JAIME DE RIVERO


La feria más importante de América cumple ocho décadas reuniendo a los mejores toreros del mundo, y logrando este 2026 un hito histórico con más de 8.000 abonados

Escribe Jaime de Rivero

Este lunes, 12 de octubre, se cumplían exactamente ochenta años de la inauguración de la Feria del Señor de los Milagros de Lima (Perú), convertida ahora, ocho décadas después, en una de las ferias más importantes del mundo. 

Un 12 de octubre, pero de 1946, Manolete estoqueaba la primera corrida de un ciclo que acabaría consolidándose como la "Feria de América", y por la que han pasado las figuras de todas las épocas. 

La historia de la feria limeña podría resumirse en una frase: De Manolete a Roca Rey. Entre estas dos figuras enormes, ha transcurrido quizá la época más fructificara de la tauromaquia, de la que Acho y su feria también han sido testigos de excepción. Ocho décadas de un ciclo que ha tenido el privilegio de anunciar a los mejores toreros de cada época, así como a las principales ganaderías españolas.

En el año 1946 se conjugaron dos hechos trascendentes para la creación de la feria. Por un lado, la remodelación de la plaza de Acho en 1945, que extendió su capacidad a 13,000 asientos, permitiendo costear carteles de figuras. Y por el otro, la triunfal actuación de Manolete en Lima a inicios de 1946, que revivió la enorme afición de la ciudad.

La creación de la feria fue obra de notables aficionados liderados por Fernando Graña Elizalde, quienes pudieron hacer realidad la propuesta formulada años antes por el emblemático cronista Manuel Solari Swayne “Zeño Manue” en la revista Acho.    

 

La primera edición.

 

La feria se inauguró el 12 de octubre de 1946, con la asistencia del presidente de la República José Luis Bustamante y Rivero, con un cartel de diestros de los tres principales países taurinos: Manolete, Luis Procuna y Alejandro Montani, ante toros mejicanos de La Punta.  

 


La primera edición que comprendió cinco corridas de toros, obtuvo un éxito rotundo, siendo Manolete el eje central. El triunfo de Manolete fue el aliciente principal para la continuidad de la feria, que debió tomar vuelo propio tras la tragedia de Linares.   

 

La consolidación de la feria.

 

En 1947 se instituyó como trofeo oficial el Escapulario de Oro, galardón que se entrega al torero triunfador de la feria y que está considerado como uno de los más prestigiosos. El primer espada en recibirlo fue Luis Procuna, de gran actuación en esa temporada.

En los años sucesivos, la feria contó los mejores toreros de aquella época, como Antonio Bienvenida, los hermanos Dominguín, Julio Aparicio, Litri, Pepín Martín Vázquez, Rafael Ortega, Antonio Ordóñez, Manolo Vázquez, César Girón, Chicuelo II y muchos más, quienes enfrentaron importantes encierros españoles, mexicanos y peruanos.

Con el correr de los años, la feria se convirtió en la primera de América, al presentar carteles rematados como las mayores plazas de España, al no pesar sobre ella la obligación de incluir toreros locales como en otros países de la región.

A mediados de los 60, hizo su presentación Manuel Benites El Cordobés, replicando en Lima el revuelo que causaba en cada plaza en donde se presentaba. Participó en cuatro ediciones y obtuvo el escapulario de1964, en tiempos de competencia con Diego Puerta, Curro Romero, Paco Camino, Curro Girón, Santiago Martín El Viti, El Pireo y Paquirri que actuaron en Lima.

Los gloriosos 70.

Quizá la época de mayor auge de la feria, en la que más festejos se dieron, llegando a 14 en 1977. Todo a pesar de la dictadura militar de izquierda, que no solo amenazó con suspender la feria, sino que dañó severamente a la cabaña brava peruana, echando por la borda lo avanzado durante tres décadas.

Celebres fueron las actuaciones de Ángel Teruel, Palomo Linares, Antonio José Galán, Francisco Ruiz Miguel y Rafael Puga. Sin embargo, sólo dos toreros lograron repartirse las preferencias: José María Manzanares y Pedro Gutiérrez Moya “Niño de la Capea” fueron auténticas figuras que dividieron a los limeños en capeistas y manzaneristas. Manzanares ganó cuatro veces el Escapulario de Oro, mientras que el Capea lo obtuvo en dos ocasiones.

Esta dupla fue la preferida durante los años ochenta, en la que también destacaron Curro Vázquez, triunfador en 1982, Paco Ojeda que debutó al año siguiente haciéndose del premio de la feria. También destacaron por esos años Ortega Cano, Roberto Domínguez y Víctor Mandes.     

Los 90 y el reinado de Enrique Ponce.

La feria limeña no escapó de la enorme crisis económica de esos años, el abono disminuyó progresivamente y con él también el número de festejos, a pesar de toreros de la talla de Cesar Rincón, Vicente Barrera, José Tomas y El Juli que actuaron por esos años.

De esa generación, Enrique Ponce fue el más querido en Acho, con un palmarés impresionante que se extendió por 25 años, entre 1991 y 2024, en los que conquistó cinco escapularios de oro, más otros que debió ganar por justicia. Cortó el ultimo rabo a Halcón de Parlade en 2000 y brilló con los toros mexicanos de Garfias (1995) y Bernaldo de Quirós (2007), así como con los pupilos de Roberto Puga (2008, 2011, 2014).

Considerado Torero de Lima, título con el que también se reconoció a Luis Procuna, Antonio Bienvenida, Ángel Teruel y José María Manzanares

 

Con Roca Rey renace la feria.

En los últimos años, y como no podía ser de otra forma, Roca Rey es amo y señor de Acho y su feria; en tiempos de toreros importantísimos como Ponce, El Juli y Sebastián Castella, ha logrado cuatro escapularios de oro.  

Roca Rey ha sido un bálsamo para la tauromaquia, y en especial para la feria de Lima, que, con su presencia ha cobrado mayor atractivo, elevando su prestigio junto con el número de abonados que ya ha alcanzado niveles históricos, lo que supone el éxito de la feria en los años venideros.  

Acho vivió en 2025 un hito para la tauromaquia en Perú, logrando dos tardes de "No hay billetes" en su feria, una de ellas la de la ya histórica encerrona de Roca Rey el 2 de noviembre, una tarde en la que el torero peruano celebró sus diez años de matador y acabó el papel anunciándose en solitario. El torero peruano ha logrado numerosas tardes de éxito en el coso limeño en estos más de diez años. 

A pocos días del inicio de una nueva Feria del Señor de los Milagros, este 2026 no solo se cumplirán ochenta años de la feria, también será una feria récord. Más de 8.000 abonados -de un aforo de algo más de 13.000 localidades- convertirán a Lima en la tercera plaza de toros del mundo en número de abonados generales, únicamente por detrás de las plazas de Las Ventas de Madrid y Pamplona.