jueves, 9 de noviembre de 2017

Revista CARETAS: "GALDOS TRIUNFADOR SORPRESA" EN ACHO" Escribe JAIME DE RIVERO

Importante triunfo de Galdos en Acho.
Perú tiene dos toreros de clase mundial
Joaquín Galdós cortó tres orejas y salió a hombros de Acho. Roca Rey cortó una oreja y Enrique Ponce no tuvo suerte con los toros de Daniel Ruiz.

Revista  CARETAS
Escribe Jaime de Rivero

Los taurinos vivimos una época privilegiada, tenemos dos espadas de categoría con mucho camino por delante. Andrés Roca Rey, la primera figura del toreo que da el Perú, y Joaquín Galdós que el domingo pasado demostró que posee capacidad y calidad para llegar a lo más alto de la torería. Supo lo que había que hacer y lo hizo con inteligencia y empaque ante la afición limeña que resucita sin olvidar esos silencios que le dieron fama de entendida.   

Corrida terciada de Daniel Ruiz, sin el trapío que corresponde a una plaza de primera categoría ni al alto precio de los billetes. Sus hechuras pequeñas, sin cuajo ni morrillo, condicionaron la suerte de varas que fue de mero trámite. El juego de los toros fue desigual, funcionaron por su movilidad, repetición y nobleza, pero no tuvieron clase, que sólo es posible si humillan, y la corrida no humilló. Los toros eran chicos y así los adquirió la empresa, que borra con una mano lo bueno que hace con la otra.  Y la autoridad ...inerte.

Galdós lució su gran calidad durante toda la tarde, teniendo en el temple a su mayor aliado. Al tercero, supo llevarlo a media altura en los lances iniciales, sin contradecirle para poder someterlo. Así pudo, al final, bajarle la mano por el pitón izquierdo que era el más generoso.  La clave fue el temple, empleado a la distancia precisa para que el toro no pierda interés en la acometida. Cortó una oreja con una estocada desprendida. El juez le negó el segundo premio que merecía y que la plaza pedía.

Al sexto lo recibió a porta gayola, para luego fijarlo a la verónica, consiguiendo los lances más finos de la jornada. Decidido a ser el único espada a hombros, se lució con muletazos de tanteo con la rodilla en tierra para continuar con derechazos suaves y templados, dándole tiempo y distancia entre cada serie para no atosigarlo.  Nuevamente, el temple jugó un papel protagónico en su quehacer. Con circulares y otros adornos llenos de sabor y empaque conquistó definitivamente a los tendidos, rematando con pases a pies juntos que son sello distintivo de su joven tauromaquia. Con una estocada en lo alto y hasta la bola, cortó las dos orejas con las que abrió la puerta grande.  Con ganado serio el triunfo habría sido incuestionable.

Roca Rey llevó a su aire al corrido en segundo lugar, que también fue protestado de salida, dejándolo ir y venir sin contrariarlo. En su trasteó primó el lucimiento sobre el poder, calando en el graderío rápidamente.  Aprovechó la prontitud del astado y el buen pitón derecho, pero no terminó de redondear la faena. Una estocada desprendida de rápido efecto, le permitió cortar una oreja generosa pedida y aclamada por el respetable.  
Roca Rey tenía el triunfo con el quinto, al que toreó aprovechando la movilidad inicial, marcando las distancias para luego meterse entre los pitones y delinear muletazos de buena factura ante un público entregado. Por derecho fueron las mejores series, cosechadas entre gritos y marineras. Pinchó dos veces y perdió el trofeo.

Enrique Ponce enfrentó al peor lote. Brilló con el que abrió plaza, un toro  débil y remiso, que acudía sin humillar. El Torero de Lima supo comprender las embestidas y manejar los tiempos para convencerlo de repetir, logrando series por el derecho que encendieron los tendidos. Inventó una faena a un toro que no ofrecía nada.  Mató de media estocada en lo alto, pero el público no supo reconocer con sus pañuelos todo el esfuerzo empleado. Faena para conocedores. El cuarto era muy débil de remos, haciendo intrascendente todo cuanto intentó.

La autoridad y el público deberían recordar que la colocación de la espada también importa para la concesión de premios. Hoy en día, un espadazo defectuoso no se veta si el animal cae rápido y hasta se exigen orejas. Y no se piden con media estocada en el sitio. El mundo al revés. A ello, se suma el desconocimiento de la autoridad, que no es capaz de corregir los yerros del público.

Este triunfo es muy propicio para Joaquín Galdós, que necesita sumar todo lo posible para sobresalir en España y acceder a mejores plazas y carteles. Por ahora, es el primer y único candidato al Escapulario de Oro, pero queda mucha tela por cortar en las cuatro corridas restantes, donde también actuarán figuras como Manzanares, Castella y, por segunda vez, Roca Rey.

2 comentarios:

  1. Estupenda crónica que no cae en chauvinismos ni sobonería, con la que me identifico en su totalidad. Esa es la corrida que vi y sentí en Acho con los 2 toreros peruanos que hoy tenemos.
    Francisco

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  2. Vaya JAIME que has ACERTADO en cada apreciación. Sobre la Tauromaquia no hay más que agregar.
    Solo añadiría el EMOCIONANTE HIMNO NACIONAL DEL PERÚ coreado por TODA LA PLAZA. Augurio del TRIUNFO PERUANO y el Magnífico Despliege de la Infantería de la Marina de Guerra del Perú, el Batallón "JUAN FANNING"...
    UNA TARDE MUY INTERESANTE.
    y esto recien empieza...
    QUE SUERTE.

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