domingo, 26 de noviembre de 2017

AGENCIA EFE "CASTELLA SALE A HOMBROS DE ACHO" Escribe JAIME DE RIVERO

SEBASTIAN CASTELLA SALE HOMBROS DE ACHO

AGENCIA ESPAÑOLA EFE

Corresponsal JAIME DE RIVERO

(Lima) El francés Sebastián Castella ha sido el triunfador de la cuarta corrida de la Feria del Señor de los Milagros al haber cortado dos orejas al cuarto toro de la tarde de la ganadería española La Ventana del Puerto. El venezolano Jesús Colombo tomó la alternativa de matador de toros y dejò buena impresiòn en la aficiòn limeña. Completó la terna Ginés Marín que no tuvo mayor opción con su lote.

El primero de Sebastián Castella fue duramente protestado por su escasa presencia y su lidia se desarrolló entre gritos y reclamos del público, algunos dando la espalda al ruedo. El toro iba mejor por el izquierdo y con peligro por el derecho. El diestro prefirió machetearlo y abreviar. Lo despachó de una estocada trasera.  

El cuarto fue el mejor presentado del encierro y destacó por su nobleza, fijeza y prontitud. Pero sobre todas esas virtudes, el toro tenía clase en sus embestidas.  Abanto de salida, fue fijado por Castella toreando a la verónica. Tras un buen puyazo, el diestro galo hizo el quite por chicuelinas citándolo a distancia, todo entre ovaciones. Brindó la muerte del toro al público para luego recibirlo en los medios con cambiados por la espalda y derechazos en los que brilló por su quietud. Las series iniciales fueron las de mayor emoción por la calidad del toro, cuyo defecto marcó también la dificultad de su lidia: le faltaba recorrido a su embestida, o no se rebozaba, que es lo mismo. Castella estuvo acertado toreándolo con oficio en el sitio preciso, superando esa complicación. La faena perdió intensidad y mérito por los sucesivos enganchones y trompicones. Tras unos circulares, mató de una estocada arriba con la que el Juez le concedió dos orejas a insistencia de los tendidos.  En mi opinión y tomando prestadas las palabras de mi amigo el desaparecido cronista de Caretas, José Carlos Marques Valero de Palma", a Castella le hubiera dado una orejota.
Ceremonia de la alternativa de Jseùs Colombo
Ginés Marín hizo todo con gusto y torería, pero no pudo mostrar la dimensión de su toreo por pechar con el peor lote. Al tercero lo lanceó por delantales y verónicas aprovechando la fuerza inicial.  El toro tenía clase pero le faltaba poder y transmisión. Apuntó buenos muletazos por el derecho principalmente pero la faena no escaló a más por la sosería de su adversario. El quinto tenía muy pocas fuerzas y no le dio opción. No se dejó de salida y rodó varias veces por la arena. Abrevió.

El venezolano Jesús Colombo tomó la alternativa de matador de toros, causando buena impresión en la afición limeña por su capacidad y recursos. Fino con el capote, hábil con las banderillas y efectivo con la muleta, estuvo por encima de su lote.  Al toro de la alternativa que era manso, tardo y mirón, lo fijó en los medios con verónicas y chicuelinas, para luego lucirse en el quite por gaoneras. Todo hecho con gusto y suavidad. Se le aplaudió con las banderillas colocando cuatro pares, el más logrado fue tras recortarlo dos veces por la cara.  Con la muleta fue otra historia. El toro se rajó pronto y Colombo se avocó a retenerlo. Las series iniciales fueron por derechazos principalmente, pero sin mayor trascendencia por la sosería de la res. Extrajo los muletazos de uno en uno, varios de buen trazo.  Mató de media estocada y salió a saludar desde el tercio.

El sexto fue un buen toro por su nobleza y calidad, pero le faltó trasmisión con la muleta. Colombo lo recibió de verónicas con más ímpetu que brillo. Se lució nuevamente con los palos, siempre reuniéndolos arriba. Inició por derechazos de rodillas exigiéndolo mucho por abajo. El toro acusó el esfuerzo y fue perdiendo fuerzas. Eso no fue óbice para torearlo en series de derechazos y naturales bien logradas. Culminó con luquesinas y el desplante. Perdió la oreja por fallar con el estoque.     

Ficha: Plaza de Acho.  2/3 de entrada.  Se lidiaron 6 toros españoles con el hierro de La Ventana del Puerto, desiguales de presentación (indigno de Acho el 2°) y de juego dispar y flojo, destacando por su bravura el 4º. Sebastián Castella (silencio y dos orejas), Ginés Marin (ovación y silencio) y Jesús Colombo (ovaciòn y ovación)

sábado, 25 de noviembre de 2017

"LOS ATANASIOS EN LA FERIA DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS" Escribe JAIME DE RIVERO


Hierro y divisa de la ganadería Atanasio Fernandez, cuyo encaste se lidiará
este domingo en Acho a través de los toros del Puerto de San Lorenzo 
LOS ATANASIOS EN LA FERIA DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS

Escribe Jaime de Rivero

Este domingo, después de 35 años regresa el encaste Atanasio Fernández a la plaza de Acho, con los toros del Puerto de San Lorenzo. Reconocida ganadería salmantina  de propiedad de propiedad de los ganaderos Lorenzo Fraile y su hijo José Juan Fraile, que lidia habitualmente en las plazas españolas de primera categoría como Madrid, Sevilla, Bilbao o, recientemente Pamplona.

El debut de la ganaderia -y el encaste- Atanasio Fernandez  en la Feria del Señor de los Milagros ocurrió en el año 1953, cuando la plaza de Acho estaba manejada por el ganadero Humberto Fernandini, habiéndosela cedido la Sociedad Explotadora de Acho S.A. que por entonces la tenía en concesión por 20 años por haberla construido sobre los cimientos de la anterior, en 1944. 

Para esa feria se adquirieron hierros salmantinos que por entonces eran de los que mejor juego daban en España, y eran preferidos por las figuras sin restricción. Junto con los Atanasios se trajeron toros del campo charro de Juan Cobaleda, Antonio Pérez de San Fernando y María Montalvo, ésta última emparentada con otra importante familia ganadera de la zona, los Pérez Tabernero.  
 
Hierro y divisa del Puerto de San Lorenzo
El debut de los Atanasios en la feria morada ocurrió el 6 de diciembre de 1953, con un cartel conformado por Antonio Ordoñez y la pareja promocionada del momento, Emiliano Ortuño “Jumillano” y Pedro Martínez “Pedrés”, con asistencia de la esposa del  Presidente de la República Manuel A. Odria, la Sra. María Delgado.  La tarde fue triunfal, se cortaron seis orejas, de las cuales cuatro fueron a los toros de Atanasio Fernández. Antonio Ordoñez cortó una oreja a uno de Montalvo y perdió con el estoque otras dos de un Atanasio que fue de bandera.  Brindó la muerte de aquel toro a su compadre Fernando Graña Elizalde para luego cuajar la faena con la que conquistó definitivamente a la afición limeña.  En opinión de muchos cronistas, fue el más bravo de todos los corridos aquel año en Acho.

Como dato anecdótico la terna completa salió a hombros de la plaza, a pesar de que Antonio Ordoñez solo cortó un trofeo.  Y es que en esa época había menos apego a la norma y más espontaneidad.    

En la feria del año siguiente, se lidió sólo un Atanasio en la corrida inaugural que también resultó el más bravo del ciclo morado. Fue lidiado por Carlos Corpas.

Concluido el nefasto gobierno izquierdista de las Fuerzas Armadas impulsado por el dictador Velazco, se levantaron las restricciones para la importación, entre ellas la establecida para el ganado de lidia. 

Restablecida la democracia, los Atanasios regresaron a Acho en 1980, durante la gestión de Luis León Rupp.  Ocurrió en la segunda de feria, en corrida parchada con toros de La Huaca, el 2 de noviembre.  Alternaron Ángel Teruel, José María Manzanares y Pedro Gutiérrez Moya “Niño de la Capea”, destacó el juego del quinto Atanasio lidiado con mucha torería por Manzanares, quien dio la vuelta al ruedo.


Al  año siguiente, y con el mismo empresario, también se lidiaron Atanasios en la corrida del 8 de diciembre por Manzanares, El Capea y José Cubero ”Yiyo”, que se presentó en Acho con un toro de esta ganadería y dio la vuelta al ruedo.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Revista CARETAS " ¿Y LOS TOROS BRAVOS?" Escribe JAIME DE RIVERO

Jose Garrido se presentó en Acho.
Es el primer matador de toros en confirmar la alternativa en esta plaza.
¿Y LOS TOROS BRAVOS?

Revista CARETAS
Escribe Jaime de Rivero

Casta y codicia fue lo que más le faltó a la corrida de Santa Rosa de Lima, lidiada el último domingo en Acho. Tarde deslucida por el juego soso de los toros. Cierto es que cumplieron en presentación y que recargaron a los caballos, pero aquello sirvió de muy poco. Sólo funcionaron el cuarto y el sexto, y el primero que algo se dejó. El toreo tiene hoy dos problemas principales, la monotonía de los estilos de torear como consecuencia de la depuración y el dominio de la técnica; y la poca fiereza del ganado. Para lograr un animal a medida del toreo estético que hoy impera, la crianza se produce en los linderos de la mansedumbre, así surge con frecuencia el toro soso y bobalicón que aburre y desespera. Es la antítesis de esta fiesta en que la emoción de riesgo y peligro es parte esencial. Y para ello requiere el toro con casta, poder y pies.

Lo más meritorio que hizo Manuel Escribano fue las banderillas, por la variedad y entrega, brillando en un par al quiebro a una mano al primero de su lote.  A éste lo recibió de muleta con cambiados por la espalda para luego torearlo por derechazos sin mayor lucimiento. Al toro le faltó fondo y se apagó pronto.

Al cuarto, que embestía humillando y con recorrido, lo esperó a porta gayola y lo quitó por caleserinas. Inició la faena con pases por alto de rodillas para luego torear por el pitón derecho que era el mejor. Por el izquierdo no tuvo la misma intensidad. Desaprovechó un buen toro al anteponer adornos y remates, sin haber consolidado el toreo fundamental, es decir, ligado en redondo que es como se domina a los toros. Y Acho no lo tragó, quedando todo en una ovación desde el tercio.

A pesar de que tuvo el peor lote, Paco Ureña estuvo dispuesto y entregado.  Lanceó a la verónica de manera ejemplar a sus dos toros, siempre echando la pata “pa lante”, cargando la suerte y hacia los medios.  El tercero avisó que se ceñía por el pitón derecho en los primeros capotazos como en el quite.  Lo replicó en la muleta por lo que Ureña se avocó al izquierdo pero sin mayor lucimiento, abundando en muletazos de uno en uno. Sin ligazón no hubo emoción. Mató de una estocada baja. Intentó de todo con el quinto, un toro soso y descastado que no le dio opciones.

José Garrido recibió a porta gayola al toro de su confirmación de alternativa, para luego llevarlo a la verónica rematando con media de rodillas.  El toro se partió un pitón mermando su poderío.  Con la muleta logró derechazos de buena factura pero sin mayor transmisión, mientras que por el izquierdo se quedaba corto y sin fuerzas.  La faena se diluyó por la sosedad del animal. 


Al sexto, el mejor del encierro, Garrido lo toreó con delantales a pies juntos ovacionados por la lentitud y empaque. El toro sirvió por noble y repetidor, pero sin mayor clase en la embestida como todo el encierro. Las series por derecho fueron las más destacadas, mientras que por el izquierdo no había tanta emoción. Cuando el toro se quedaba parado, Garrido tiraba de él haciéndolo seguir la muleta. Se equivocó al llevarlo a los medios para la suerte suprema, haciendo caso a los gritos de unos indocumentados de sol, fallando en dos intentos al recibir con los que perdió la oreja.  

Revista CARETAS : " ¿Y LOS TOROS BRAVOS?" Escribe JAIME DE RIVERO

Escribano con las banderillas al 4° de Santa Rosa de Lima 
 ¿Y LOS TOROS BRAVOS?

Revista CARETAS
Escribe Jaime de Rivero

Casta y codicia fue lo que más le faltó a la corrida de Santa Rosa de Lima, lidiada el último domingo en Acho. Tarde deslucida por el juego soso de los toros. Cierto es que cumplieron en presentación y que recargaron a los caballos, pero aquello sirvió de muy poco. Sólo funcionaron el cuarto y el sexto, y el primero que algo se dejó. El toreo tiene hoy dos problemas principales, la monotonía de los estilos de torear como consecuencia de la depuración y el dominio de la técnica; y la poca fiereza del ganado. Para lograr un animal a medida del toreo estético que hoy impera, la crianza se produce en los linderos de la mansedumbre, así surge con frecuencia el toro soso y bobalicón que aburre y desespera. Es la antítesis de esta fiesta en que la emoción de riesgo y peligro es parte esencial. Y para ello requiere el toro con casta, poder y pies.

Lo más meritorio que hizo Manuel Escribano fue las banderillas, por la variedad y entrega, brillando en un par al quiebro a una mano al primero de su lote.  A éste lo recibió de muleta con cambiados por la espalda para luego torearlo por derechazos sin mayor lucimiento. Al toro le faltó fondo y se apagó pronto.

Al cuarto, que embestía humillando y con recorrido, lo esperó a porta gayola y lo quitó por caleserinas. Inició la faena con pases por alto de rodillas para luego torear por el pitón derecho que era el mejor. Por el izquierdo no tuvo la misma intensidad. Desaprovechó un buen toro al anteponer adornos y remates, sin haber consolidado el toreo fundamental, es decir, ligado en redondo que es como se domina a los toros. Y Acho no lo tragó, quedando todo en una ovación desde el tercio.
José Garrido se presentó en Lima, es el primero torero
en confirmar la alternativa en la plaza de Acho. 
 A pesar de que tuvo el peor lote, Paco Ureña estuvo dispuesto y entregado.  Lanceó a la verónica de manera ejemplar a sus dos toros, siempre echando la pata “pa lante”, cargando la suerte y hacia los medios.  El tercero avisó que se ceñía por el pitón derecho en los primeros capotazos como en el quite.  Lo replicó en la muleta por lo que Ureña se avocó al izquierdo pero sin mayor lucimiento, abundando en muletazos de uno en uno. Sin ligazón no hubo emoción. Mató de una estocada baja. Intentó de todo con el quinto, un toro soso y descastado que no le dio opciones.

José Garrido recibió a porta gayola al toro de su confirmación de alternativa, para luego llevarlo a la verónica rematando con media de rodillas.  El toro se partió un pitón mermando su poderío.  Con la muleta logró derechazos de buena factura pero sin mayor transmisión, mientras que por el izquierdo se quedaba corto y sin fuerzas.  La faena se diluyó por la sosedad del animal. 

Al sexto, el mejor del encierro, Garrido lo toreó con delantales a pies juntos ovacionados por la lentitud y empaque. El toro sirvió por noble y repetidor, pero sin mayor clase en la embestida como todo el encierro. Las series por derecho fueron las más destacadas, mientras que por el izquierdo no había tanta emoción. Cuando el toro se quedaba parado, Garrido tiraba de él haciéndolo seguir la muleta. Se equivocó al llevarlo a los medios para la suerte suprema, haciendo caso a los gritos de unos indocumentados de sol, fallando en dos intentos al recibir con los que perdió la oreja.  

domingo, 19 de noviembre de 2017

AGENCIA EFE "ESCRIBANO, UREÑA Y GARRIDO SE FUERON DE VACIO EN ACHO.


Escribano, Ureña y Garrido se fueron de vacio en Acho

Agencia EFE
Corresponsal Jaime de Rivero  

La tercera corrida de la Feria del Señor de los Milagros ha estado marcada por la mala condición de los toros de Santa Rosa de Lima, que cumplieron en presentación pero no en juego salvo el cuarto y el sexto, y el primero que algo se dejó. El resto fueron sosos, complicados y con peligro.

Lo más meritorio de la actuación de Manuel Escribano fueron las banderillas, en las que hubo variedad y entrega, brillando con el par al quiebro a una mano que colocó en todo lo alto al primero de su lote.  Inició de muleta con cambiados por la espalda para luego torearlo por el pitón derecho sin mayor lucimiento por las condiciones del animal que era soso y reservòn. Al toro le falto fondo de bravura y se apagó pronto   Mató de una estocada tendida.

Al cuarto, que humillaba con recorrido, lo recibió a porta gayola y quitó por caleserinas. Inició con pases por alto de rodillas para luego torear por el pitòn derecho que era el mejor. Por el izquierdo no tuvo la misma intensidad. Desaprovechó a un buen toro al excederse en adornos y remates, sin primero haber consolidado el toreo fundamental que no es otro que el toreo ligado en redondo, por derechazos y naturales, con el que se les puede y se somete a los toros.  Culminó su labor de un pinchazo y una estocada trasera, recibiendo una ovación desde el tercio.

Paco Ureña no tuvo suerte con su lote, pero estuvo entregado y dispuesto toda la tarde.  Lo mejor fue el toreo a la verónica a sus dos toros, siempre con la pata pa lante y llevándolo hacia los medios.  El tercero avisó que se ceñía por el pitón derecho desde los primeros lances como en el quite por gaoneras.  Lo repitió en la muleta por lo que Ureña se avocó al pitón izquierdo pero sin  mayor éxito.  El toro se paró y los muletazos fueron de uno en uno.  Mató de una estocada baja. Ureña intentó de todo con el quinto, un toro soso y descastado que no sirvió para nada . Lo despachó de un pinchazo y estocada.

José Garrido recibió a porta gayola al toro de su confirmación de alternativa, para luego llevarlo a la verónica rematando con una media con la  rodilla en tierra.  El toro se partió un pitón afectando su comportamiento.  Con la muleta logró muletazos de buena factura por el derecho, por el que repetía pero sin transmisión. Por el izquierdo se quedaba cortò con menos recorrido.  La faena se diluyó por la poca transmisión.  Matò de una estocada arriba.

Al sexto, el mejor del encierro, lo toreó con delantales a pies juntos que fueron ovacionados por la lentitud y empaque. El toro sirvió por noble y repetidor pero sin mayor clase en la embestida. Las series por el derecho fueron las más destacadas, mientras que por el izquierdo no había emoción. También tiró del toro haciéndolo embestir cuando se quedaba parado. Se equivocó al llevarlo a los medios para la suerte suprema haciendo caso a lo que dicen unos indocumentados de sol. Falló en dos intentos recibiendo -el toro justo de raza no era para esa suerte, menos en los medios- y dejó una estocada baja, perdiendo una oreja. 


Plaza de Acho. Con media entrada, se lidiaron 6 toros de Santa Rosa de Lima, correctos presentación, descastados y flojos en términos generales. Manuel Escribano (silencio y ovación desde el tercio), Paco Ureña (silencio y silencio) y José Garrido (aplausos y ovación). Garrido confirmó la alternativa.  

jueves, 16 de noviembre de 2017

Revista CARETAS "SE LA JUGÓ" CRONICA 3° CORRIDA ACHO 2017 Escribe JAIME DE RIVERO

Dispuesto toda la tarde en los tres tercios.
Al cuarto le colocó el último par al quiebro citándolo de rrodillas 

Revista CARETAS (jueves 16, noviembre 2017)

Escribe JAIME DE RIVERO


Fernando Roca Rey reapareció en Acho y justificó su contratación en la feria. Cortó una merecida oreja llenando la plaza con su toreo y personalidad. Fue el triunfador por todo lo que hizo durante la tarde; por encima de Juan del Alamo, que si bien también tocó pelo, no supo aprovechar al mejor animal del encierro. 

Comencemos por los toros. Ha quedado evidente que se tiene otra ganadería peruana que en corto plazo puede ser pedida por los diestros españoles. Los astados de Aníbal Vásquez, lidiados con los legendarios hierros de La Viña y El Olivar, pasaron la prueba en cuanto a presentación y nobleza, aunque un tanto flojos y sosos. Les faltó más raza y fuerza. Fueron al caballo sin que se les castigue demasiado, salvo el segundo que acusó la vara y se aplomó en la muleta. Destacó el sexto por su mayor más clase y recorrido. 

Fernando Roca Rey ofreció su mejor actuación en Acho desde que el maestro Enrique Ponce le dio la alternativa en el 2005. El tiempo de para le ha dado mayor madures y tranquilidad para plantear su toreo. Estuvo acertado, relajado y sobre todo disfrutando todo cuanto hacía. Decidido con el capote, lucido con las banderillas, seguro con la muleta y eficaz con el estoque, siempre por encima de su lote. La gente salió de la plaza comentando lo bien que toreó, dentro de su estilo alegre y bullidor. Y es que al buen aficionado le caben más toreros en la cabeza, porque sabe apreciar el valor que tiene todo lo que se hace en el ruedo, y no se deja llevar de prejuicios ni tópicos que abundan.   

Roca Rey se lució de capa con el primero de La Viña, al que recibió a porta gayola y quitó por chicuelinas. Colocó las banderillas arriba entre ovaciones. Inició de muleta en los medios con el cambiado por la espalda, ligado con el de pecho.  El toro, soso y reservón, acudía sin codicia por lo que los muletazos fueron de uno por uno. Mató de una estocada arriba y salió al tercio para recibir una calurosa ovación.

Emocionante larga a porta gayala de Fernando Roca Rey, con la que recibió al primero de la tarde.

Al cuarto de El Olivar, lo dominó a la verónica embarcándolo con lentitud hacia los medios. El quite fue por lopecinas muy aplaudidas. Volvió a destacar con las banderillas, la última citando de rodillas para luego clavar en todo lo alto. El toro, tardo y reservón, impidió el lucimiento en las primeras series que fueron de estudio. Poco a poco lo pudo meter en muleta hasta bajarle la mano. De rodillas cuajó la serie más aclamada llevándolo por abajo, para continuar por naturales. Bernardinas y arrucinas fueron el preludio de una estocada que le permitió pasear una merecida oreja.

Fernando, como Cubas, Simspon, los hermanos Puga entre otros ganaderos y toreros, son los artífices del resurgimiento y auge taurino del Perú de los últimos 15 años. Ellos hicieron la fiesta en todos los pueblos del interior, algunos de ellos ya suenan en el exterior. Pero sobre todo, esa generación de toreros sentó las bases para la aparición de Andrés y Joaquín, que son resultado mejorado de una evolución natural. Que se enteren y recuerden los que no saben y opinan con ligereza.
Joselito Adame tuvo el lote menos propicio. Al segundo de El Olivar, noble y repetidor, lo recibió a la verónica con ocho lances que hicieron presagiar lo mejor. Sin embargo, el toro acusó el castigo del caballo y llegó aplomado a la muleta truncando las ansias y empeño del mexicano.  Lo despachó de dos pinchazos y una estocada. El quinto de La Viña cortaba el viaje y reponía con peligro por ambos pitones, haciendo difícil ligar dos muletazos seguidos. Acabó con él sin más trámite.

Poco pudo hacer Juan del Álamo con el tercero de La Viña, que era tardo y soso. Si obtuvo una oreja del codicioso sexto de El Olivar, al que recibió finamente a la verónica entre aplausos. Inició faena pegado a tablas llevando de largo con doblones y muletazos rodilla las fijas embestidas del repetidor burel. Las series de derechazos fueron las más logradas de la tarde ante un buen ejemplar. Intentó con la izquierda sin lucimiento cayendo en un pozo del que no pudo salir. No pudo cortar las orejas a un toro que era de dos. Así se lo hicieron saber algunos cuando cogió el estoque. Dejó una espada trasera con la que le concedieron un trofeo.

domingo, 12 de noviembre de 2017

AGENCIA EFE : FERNANDO ROCA REY CORTA MERITORIA OREJA EN ACHO

Fernando Roca Rey recibe al primero a porta gayola. Buscó el triunfo durante toda la corrida.
La mejor tarde  que lo hemos visto en Acho. 
Agencia EFE 
Corresponsal  Jaime de Rivero 

(Lima, PERU) Fernando Roca Rey ha sido el triunfador de la segunda corrida de la Feria del Señor de los Milagros al cortar una meritoria al cuarto de la tarde. Juan del Álamo también cortó trofeo, mientras que Joselito Adame poco pudo hacer con el peor lote.

Fernando Roca Rey ha tenido una importante actuación en Acho, tras unos años de ausencia. Estuvo decidido  con el capote, lucido con las banderillas y dominador con la muleta, siempre por encima de las condiciones de sus toros. Al primero de La Viña, lo recibió a porta gayola, destacando con un ceñido quite por chicuelinas que levantó a los tendidos. Colocó tres pares de banderillas arriba, recibiendo nuevas ovaciones. La faena la inició en los medios con el cambiado por la espalda, ligado con el de pecho.  El toro, tardo, soso y reservón, acudía sin convicción por lo que los muletazos fueron de uno por uno por ambos pitones. Mató de una estocada arriba bien dirigida que lo hizo doblar.

Al cuarto de El Olivar, Roca Rey lo fijó y dominó a la verónica demostrando mucha seguridad con el capote. El quite fue por lopecinas muy ovacionadas. Volvió a destacar con las banderillas, la última citando de rodillas para luego clavar en todo lo alto. El toro, tardo y reservón, impidió el lucimiento en las primeras series que fueron de estudio. Poco a poco lo pudo meter en muleta hasta bajarle la mano.  De rodillas cuajó la serie más aclamada de muletazos por bajo, para continuar toreando por naturales. Bernardinas y arrucinas fueron el preludio de una estocada con la que cortó una oreja merecida.

Joselito Adame tuvo el lote menos propicio. Al segundo de El Olivar que mete la cabeza con clase lo recibió a la verónica, con ocho lances y la media que hicieron presagiar lo mejor. Le pegaron mucho en el caballo y el toro llegó a la muleta con poca fuerza y sin recorrido, truncando el empeño del diestro mexicano.  Lo despachó de dos pinchazos y una estocada. El quinto de La Viña cortaba el viaje y reponía por ambos pitones, haciendo difícil ligar dos muletazos. Acabó con él sin más trámite.     
Poco pudo hacer Juan del Álamo con el tercero de La Viña, que era soso,y reservón. Si obtuvo una oreja al codicioso sexto de El Olivar, al que recibió finamente a la verónica entre aplausos. Inició faena pegado a tablas llevando de largo con doblones y muletazos rodilla en tierra, a un toro fijo y repetidor. Las series de derechazos iniciales fueron lo mejor de la tarde. La faena bajó de intensidad cuando cogió la izquierda y de ahi vino el declive, ante un buen ejemplar que pedía más  sin que el torero supiera como dárselo. Faena de mas a menos. Manoletinas finales precedieron a una estocada trasera, de rápido efecto, que le permitió cortar una oreja.

FICHA: Plaza de Acho. Con dos tercios de plaza, se lidiaron 3 toros de La Viña (1° 3° y 5°) y 3 de El Olivar (2°4° y 6°), bien presentados, nobles pero bajos de raza, destacando el sexto por su movilidad, repetición y fijeza. Fernando Roca Rey (ovación desde el tercio y oreja), Joselito Adame (silencio y silencio) y Juan del Alamo (silencio y oreja)