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martes, 28 de noviembre de 2023

Revista CARETAS: "LA GUERRA INSENSATA" Balance de Feria Sr. de los Milagros 2023. Escribe JAIME DE RIVERO

Edición impresa de Caretas 30 /11/ 2023
 LA GUERRA INSENSATA

Resumen y balance de las corridas de la Feria del Señor de los Milagros 2023

Escribe JAIME DE RIVERO

Sobre Acho y la feria hay fuego cruzado, disparan desde varios frentes y no son los antitaurinos. Es una guerra que se libra internamente, sea por desidia, lucro o hasta ignorancia. Hay quienes combaten en consciencia, otros sin ella, pero dañan por igual el patrimonio común que todos deberían cuidar.  

Los primeros ataques, que son los más letales, provienen de quien más debería protegerlas. La Beneficencia de Lima, la desleal propietaria, les hace la guerra fría con el abandono y desinterés con que las trata desde hace décadas. La nueva gestión de la Municipalidad de Lima, cuyo alcalde ofreció cambiar de rumbo, tampoco ha dado fuego. Por el contrario, dinamitó la feria con una licitación tardía que sólo dejó tres meses para organizarla, perjudicando la compra oportuna de ganado.

Por cuestiones de geopolítica, el municipio del Rímac es el principal enemigo de la plaza. El más poderoso y peligroso ya que solo le importa como botín de guerra. Su capacidad bélica es enorme, porque más allá de impuestos excesivos y autorizaciones prebendarías, puede destruir el espectáculo desde adentro, con autoridades nefastas como el juez de plaza.

Este año el palco descargó artillería pesada al aprobar algunos animales sin presencia, regalar orejas a Sebastián Castella y Emilio de Justo y, sobre todo, provocar dos broncas por propia ignorancia. Malogró la última de abono por no devolver al corral un toro inutilizado y forzar a Roca Rey al penoso espectáculo de llevarlo a la pica, banderillas y muerte, exponiéndolo a un injusto maltrato del público.

Hace 30 años que Fujimori eliminó la intervención del Estado en la actividad privada, pero la plaza y la feria siguen sojuzgadas a esa alcaldía ruinosa, oscura y tramposa. No existe razón legal para que las corridas de toros, que son una actividad privada como la ópera o el teatro, sigan controladas por una entidad pública. La Beneficencia debe emanciparse de ese lastre indigno y pernicioso, aprobar un reglamento para Acho y nombrar autoridades idóneas que velen por la calidad del espectáculo.

La nueva empresa también hace la guerra, pero a sí misma. Sabiendo que estaba sitiada antes de poner un pie en la plaza, no se atrincheró para el combate y, por el contrario, se saboteó descuidando el ruedo, horarios, alguacilillos, servicios y otros que, siendo menores, molestaron al sufrido aficionado, que llega al coso malhumorado por el alto precios de las entradas y siente que a cambio no recibe lo que merece. Corrigió pronto, también al reemplazar a de Justo por Cayetano que elevó el cartel, pero el daño a la feria ya estaba hecho.

El ganado no provocó la hecatombe nuclear que muchos temían y algunos deseaban. Cumplió en edad y presentación según lo que siempre se ha lidiado en Acho -no en Madrid. Sólo tres toros fueron protestados y, de estos, cambiaron a dos. Se lidiaron de tres ganaderías nacionales -con seis hierros distintos-, porque está prohibido importar reses de España, México, Ecuador y Colombia. A varios les faltó remate, es decir, tres meses más de concentrado, justamente el tiempo que la Beneficencia tardó en adjudicar la plaza. La empresa debe mejorar la presentación del ganado que debe tener mayor trapio, comprarlo con anticipación y comunicarlo a los aficionados.   

En el campo de batalla, de 18 toros lidiados, embistieron 15, número muy alto que indica el buen nivel del ganadero peruano, que viene a ser una víctima del conflicto, ya que le avisan tarde, le exigen mucho, no escoge los toros ni arma los lotes. Y, con todo en contra, el resultado fue positivo.

De San Pedro, que fueron abantos y mansurrones, embistieron 6 de 8, se les cortó una oreja y la espada impidió que fuesen dos más. Los cinco de Santa Rosa de Lima y los Azahares funcionaron, y tres pudieron ser de oreja. Más bravos fueron los de Aníbal Vázquez, que envió cinco toros de tres hierros: Paiján, El Olivar y La Viña. Embistieron cuatro, les cortaron cinco orejas y se perdieron dos más con el estoque; el Escapulario de Plata se entregó con justicia a Lúcumo de El Olivar, al que se le dio la vuelta al ruedo.  

Lo óptimo debió ser presentar encierros de San Pedro y Santa Rosa. Se optó por combinarlos con los de Aníbal Vázquez, para nivelar el juego en las tres corridas, siempre sin exceder de tres ganaderías por tarde que es el límite reglamentario, incluso en la segunda de abono en que hubo 5 hierros de 3 ganaderías.


Considero que el Escapulario de Oro no debió entregarse porque la faena de Castella no tuvo la rotundidad que ameritaba el premio. Atraviesa por un gran momento y dejó grandes muletazos.

Roca Rey no tuvo suerte con los lotes y sólo cortó una oreja en la última corrida, tras una gran faena que no redondeó con la espada.

Joaquín Galdós estuvo bien con el premiado Lúcumo de El Olivar y hasta le pudo cortar otra oreja, pero con ese toro había que estar mejor, era de rabo. 

Antonio Ferrera se mostró lidiador en sus dos faenas, no cortó oreja por la espada. Ginés Marín pudo llevarse un apéndice del último que estoqueó, pero estuvo fatal con el acero. Tampoco quiso descabellar a uno peligroso que le guardaron vivo. Emilio de Justo sumó dos orejas y mostró capacidad lidiadora. El Fandi hizo el paseíllo lesionado y fue directo a la enfermería, no pudo continuar con su primer toro, al que Gines le dio muerte. No debió presentarse. Pedro Luis destacó en la novillada, tiene futuro. Seseña y Negret están verdes.

El público también tiene vocación militar y ejerce como víctima y victimario. Acudió en gran número a los tendidos y protestó fuerte cuando debió por animales mal presentados, no lo hizo igual por el regalo de algunas orejas. Un sector de sol se equivocó al abroncar a Roca Rey, a quien el juez obligó a torear a un inválido que debió regresar al corral en el primer tercio.  

Ya en casa, comienza la guerra electrónica a través del teclado hiperbólico y desaforado, con el que se lanzan reclamos de todo calibre y estafas al por mayor. Algunos son justos, pero otros son realmente disparatados y revelan muy poco conocimiento taurino. Uno tras otro se suceden en una cadena incontrolable de barbaridades, que se retroalimenta a sí misma, sin salir del error. De vez en cuando, algún conocedor –a veces profesional- intenta orientarlos, pero se estrella con un muro de intransigencia y arrogancia, por lo que, decepcionado, medita sobre si conviene apretar el botón. El rojo de los ochenta.

La crítica pública es saludable si se ejerce con conocimiento y responsabilidad. Es deber del aficionado instruirse para no ser presa fácil de la ignorancia o el alboroto. 

Concluida la batalla de octubre, que deja una feria opaca e intrascendente, las tropas regresan a sus cuarteles para recuperarse de las bajas y afinar la puntería. Marchen con calma, esta guerra insensata los espera el año entrante.

 


lunes, 10 de noviembre de 2014

HOMENAJE A ENRIQUE PONCE EN EL CLUB NACIONAL DE LIMA (APLAUSOS)


REDACCION.
"Acho es un santuario, una plaza mítica", aseguró ante los más de 500 miembros e invitados de esta asociación.
El Club Nacional de Lima rindió homenaje el pasado viernes a Enrique Ponce con motivo de sus 25 temporadas como matador de toros. El maestro dio una auténtica lección magistral en esta prestigiosa asociación ante más de 500 miembros entre los que se encontraba lo más granado de la sociedad limeña.

Enrique Ponce estuvo acompañado en la mesa por Raúl Aramburú Tizón y de nuestro compañero y corresponsal en Perú, Jaime De Rivero, que fue el encargado de desglosar la impresionante trayectoria del torero en la plaza de Acho, donde ha conseguido en cinco ocasiones el máximo premio al triunfador: el prestigioso Escapulario del Señor de los Milagros. Rivero destacó que Ponce ha actuado en 15 ferias, con 18 corridas de toros y 10 puertas grandes conquistadas.

"Cuando piso Acho, el sentimiento que me aborda es indescriptible. Para mí es un santuario, una plaza mítica. Su afición sabe captar perfectamente el toreo y reacciona ante todo lo bueno que se hace en ese ruedo", explicó el valenciano en su intervención. Y siguió: "Creo que mi concepto del toreo se identifica con los gustos de la afición de Lima, por eso noté que encajaba aquí desde la primera vez que toreé en esta plaza".

viernes, 24 de octubre de 2014

REVISTA CARETAS - UNA FERIA CON CASTA

Escribe Jaime de Rivero
La expectativa está al tope y desbordan las ganas de regresar al Rímac. Acho tiene nueva empresa. Citotusa pertenece al Grupo Financiero Pichincha de la familia Salazar Egas, una de las más poderosas de Ecuador. Tiene más de 20 años de experiencia en las plazas de Ambato y Quito, ésta última sin actividad taurina debido al abusivo referéndum patrocinado por el presidente Rafael Correa.
Las credenciales de Citotusa ya están sobre la mesa. En dos meses ha refaccionado Acho con una inversión mayor a S/. 600,000, aún cuando por contrato sólo debía invertir una sexta parte en  este año. La plaza nuevamente luce ese encanto señorial que conmueve a todo aquel que la visita y que era necesario restablecer por su condición de emblema de la tauromaquia nacional.
A pesar del leonino alquiler del coso, cinco veces mayor que en España, se ha reducido el precio de las entradas hasta en 37% en comparación al 2013. Apuesta fuerte con el fin ulterior de elevar el número de abonados en los próximos años.
Estos aciertos caerán en saco roto si se presentan animales sin edad, peso ni trapío, causa principal del empobrecimiento de la feria y el alejamiento de muchos aficionados. Se lidiará ganado colombiano de reconocido prestigio como Juan Bernardo Caicedo, Achury Viejo y Las Ventas del Espíritu Santo, así como un encierro de Salento de encaste Santa Coloma. También ganado nacional de Roberto Puga, que no lidió en Acho el año pasado para que sus pupilos cuajen en edad y trapío, y de San Rosa de Lima para las novilladas.
La nómina de matadores incluye a los triunfadores de las plazas españolas de primera y segunda categoría, que son las más exigentes. Las combinaciones son variadas, con corridas rematadas, otras interesantes y dos novilladas de lujo.
El cartel lo encabeza el incombustible Enrique Ponce que ha tenido una temporada histórica no sólo por sus 25 años de trayectoria, si no por cómo la ha concluido: indultando y triunfando luego de la durísima cornada de Valencia. Enfrentará a los pugas alternando con José Mari Manzanares, primerísima figura de inconfundible empaque y torería, y nuestro crédito Alfonso de Lima.
La grandiosa campaña que ha tenido Miguel Ángel Perera le ha permitido consolidarse como figura indiscutible. Medirá su poderoso toreo  con Alejandro Talavante y Finito de Córdoba en la corrida de Las Ventas del Espíritu Santo, de propiedad del maestro César Rincón.
Daniel Luque, Joselito Adame y Juan del Álamo con toros de Achury Viejo conforman uno de los carteles más atractivos del ciclo. Juan José Padilla, Antonio Ferrera y Miguel Abellan matarán la corrida de Caicedo; mientras que El Fandi, Iván Fandiño y Fernando Roca Rey la de Salento. Merece resaltar la mayor presencia del torero peruano en la feria. Se le ha asignado cuatro puestos, uno de ellos en la corrida estelar.
Los cambios ya se avizoran. La afición debe renovar sus votos para demostrar que esta tradición mestiza jamás desparecerá.
VALORES PROPIOS:
MANO A MANO ENTRE ANDRES ROCA REY Y JOAQUIN GALDOS. GANADO DE SANTA ROSA DE LIMA.


Novillada histórica la del sábado 25. Vale el calificativo porque nunca ha habido dos novilleros peruanos que hayan triunfado tanto en España y Francia.
Roca Rey pertenece a una señera estirpe taurina. Al igual que su hermano Fernando y su tío Juan Manuel, descienden del recordado “Tuco” Roca Rey, distinguido torero y uno de los artífices de la creación de la Feria. Andrés ha enfrentado variedad encastes como los “duros” de Escolar, Baltasar Iván y Jaral de la Mira, triunfando en plazas de primera como Valencia, pero también en las temidas como El Álamo o Cadalso de los Vidrios, donde el novillo es el toro-toro que ahoga la afición de cualquier aspirante. Estos pasos muestran la tutela de su apoderado José Antonio Campuzano, que ha forjado a Sebastían Castella y otros diestros. Una controversial decisión, lo privó de recibir el Zapato de Oro de Arnedo, el premio más importante de los novilleros.
Galdós también proviene de una reconocida familia taurina. Su padre es matador de toros y hoy ganadero de Santa Rosa de Lima, que lidiará en las novilladas de feria. Su campaña también ha sido arrolladora, principalmente, en Málaga, Beziers, Toledo y Almería. Fue declarado el mejor novillero en Francia y recibió el cotizado premio Paul Ricard 2014. También fue finalista del concurso de Canal Sur.
A pesar del corte distinto, ambos novilleros tienen técnica, clase y valor, pero sobre todo un atributo esencial: eficacia con la espada. Matar los toros y cortar las orejas son requisitos sine quanon para que un novillero pueda ascender. Ambos tienen sobradas cualidades para convertirse en figuras del toreo, algo que el Perú tanto necesita. La lucha es dura porque en España son foráneos y ese es otro toro por lidiar.