lunes, 26 de octubre de 2026

APLAUSOS - GALLARDIA DE MORENITO, IMPORTANTE ROMAN Y DISPOSICIÓN DE GALDOS EN DEBUT DE VICTORINOS EN ACHO



Corrida variada del hierro de la A coronada, que debutaba en el coso de Acho, con dos toros de gran importancia, primero y quinto. El mal uso de la espada se llevó algún trofeo durante el festejo

Corresponsal Jaime de Rivero

Los toros de Victorino Martín se estrenaron en el bicentenario ruedo de Acho, en la misma arena en que miuras, guardiolas, atanasios, samueles, juampedros y otros tantos hierros españoles de prestigio escribieron las mejores páginas de la historia taurina peruana. 

La corrida estuvo bien presentada, astifina, con las dificultades propias de su excepcional encaste, de la que destacó por su bravura y entrega el lidiado en quinto lugar.

Morenito de Aranda lidió con acierto al primer victorino que se lidiaba en la historia de Acho, Galo de nombre, un toro que se fijó pronto y repitió en los capotes. Con el castigo medido en varas, cumplió en banderillas. El español comprendió las dificultades del astado, que tenía poco recorrido y se revolvía pronto. Cruzándose y con el toque fuerte, logró buenos pases por pitón derecho. Estuvo bien el juez de plaza en negar una oreja tras un pinchazo y estocada caída, que no tuvo petición mayoritaria en el tendido.

El segundo toro, negro, terciado, veleto y astifino, fue incierto y no completó las suertes desde el primer capotazo. Tomó dos varas que no cambiaron su juego. En la muleta de Román gazapeó, midiendo y revolviéndose, con evidente peligro. Una alimaña. Lo caló con una estocada contraria que hizo guardia, y luego dobló.

El tercero, aplaudido de salida, tomó con nobleza el capote de Joaquín Galdós, que lo embarcó con seguridad y clase, hasta llevarlo al tercio, todo entre aplausos. Con la muleta, Joaquín luchó para que el toro mantuviera la nobleza y no cortase el viaje. Logró buenas series por el derecho, aguantando mucho en cercanías, ajustándose con valor. Por naturales tomó bien la pañosa pero sin dar dos embestidas iguales. Con la muleta retrasada logro hilvanar tandas por el derecho, sometiendo a su oponente. Mató de una estocada caída, perdiendo el premio. Ovación.

Morenito de Aranda se lució de capote con el cuarto, pronto y con clase, que tomó dos varas, la segunda arrancándose desde 20 metros. Inició la faena en el tercio, por delante y sin pelearse con el toro, llevándolo a los medios, para allí torearlo por derechazos corriendo la mano, y tocando con el pico, recurso válido para este tipo de toro que se revuelve pronto, por abajo, descolocando al torero. Fue volteado y tras la faena pasó por la enfermería. Por naturales logró los mejores pases, aunque dejándose enganchar la muleta. No acertó con la espada.

El quinto, un victorino bravo y de mayor recorrido, acudió con fuerza al capote de Román, que supo llevarlo por delante a los medios. Tras la buena vara de Ibarra, el torero valenciano dirigió la lidia, bregando al toro cuando era necesario. Planteó bien la faena, poniéndole la muleta en el hocico y tirando de él, en series rápidamente ovacionadas. Por naturales el toro se orientó sin opciones, por lo que todo fue por el derecho. Román hizo todo con la precisión de un reloj suizo, aprovechando la clase del toro que exhibía cuando embestía de largo por abajo, siempre llevándolo embebido en la muleta, superando las dificultades. Falló reiteradamente con la espada, reduciendo todo a una fuerte ovación.

El último victorino no dio facilidades en los tercios iniciales, llegó a la muleta gazapón y derrotando en el embroque. Joaquín Galdós no se acopló con su oponente, embarullándose y dejando que le enganchase la pañosa. Estocada defectuosa y varios descabellos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario