Tarde de silencios en Acho. La terna hizo frente a un encierro bien presentado y manejable pero sin trasmisión.
El segundo de salida fue soso, sin fijeza ni transmisión. No dijo nada en los primeros tercios. David de Miranda lo toreó con acierto, alargando las embestidas iniciales pero sin obligarlo en dos series limpias de derechazos. Le bajó la mano y el toro respondió con mayor prontitud y recorrido, pero sin esa cuota de transmisión necesaria.Faena de mucho temple, administrando como contador colegiado las fuerzas del toro. Estocada entera pero caída, y tres descabellos.
El tercero abanto, noble y de muchísima clase, fue protestado de salida por su poco juego y fuerza. Tomás Rufo lo entendió muy bien en el último tercio, iniciando por alto, con pases de tanteo sin obligarlo. Lo dejó embestir a su aire, luciendo mucha clase y recorrido que aprovecharía en las tandas posteriores para bajarle la mano y arrancar ovaciones. Por naturales el toro embistió similar, barriendo la arena con el hocico, en una faena que no escaló porque al burel le faltó ese punto de casta necesario para ser de bandera. Rufo destacó y estuvo por encima, con una lidia que tuvo pasajes de gran estética y muletazos largos y templados de toreo fundamental por ambos pitones. Falló con la espada, y su labor fue silenciada.
El cuarto se desplazó pero con la misma combinación de sosería y nobleza que el resto del encierro. El inicio de faena de Fernando Adrián fue soberbio, atornillado en la arena y recetando muletazos por alto de todas las marcas. Con suavidad logró las primeras tandas de derechazos, pero cuando le bajaba la mano el animal perdía los remos y todo se diluyó. Media, entera y descabellos. Pitos al astado y silencio para el diestro.
El último, sin codicia ni transmisión, no permitió nada en los primeros tercios. Tomás Rufo lo lidió ajustado por naturales, extrayendo lo más provechoso de su noble embestida. Estocada baja y pitos para el astado.
Lima (Perú). Sábado, 24 de octubre de 2026. Feria del Señor de los Milagros. Toros de El Capea y Carmen Lorenzo (1º y 4º). Bien presentados, manejables pero faltos de transmisión en general. Fernando Adrián, silencio y silencio; David de Miranda, silencio y silencio; y Tomás Rufo, silencio y silencio. Entrada: Tres cuartos de plaza. Los tres diestros y el "El Niño de la Capea" saludaron antes de la salida del primer toro.
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